Saco de cafe

Historia del Café

LEYENDA DEL CAFÉ

El consumo del café es muy antiguo, aunque no se sabe exactamente cuándo se empezó a tomar. No existe información escrita anterior al siglo XIV, aunque sí algunas leyendas. La leyenda más extensa sobre el descubrimiento del café es la siguiente:

En el siglo VI, un joven pastor llamado Kaldi, que habitaba en la antigua Abisinia, hoy Etiopía, observó que sus cabras, cuando comían los frutos rojos de un arbusto de color verdinegro que se encontraba en abundancia en la zona, reaccionaban con una energía poco común y un estímulo vivaz, la pregunta era ¿Por qué?

El pastor se preparó una infusión con aquellos frutos y pudo experimentar una sensación de euforia que le mantenía más alerta. Un tiempo después el pastor contó su experiencia al prior del Monasterio de Chehodet, donde empezaron a tomar aquella infusión para poder rezar durante más tiempo. Un día, debido a un accidente, se les quemaron algunos frutos y descubrieron que una vez tostado desprendía un olor intenso y que su sabor superaba al de cualquier otra bebida conocida.

EXPANSIÓN DEL CAFÉ

El café se extendió a Arabia a través de los peregrinos que viajaban a La Meca y se convirtió en la bebida más habitual entre los habitantes de lo que es hoy el cuerno de África. En el año 1517, el Sultán Selim introduce el café en Turquía y en 1554 se abre el primer café en Constantinopla.

El café llegó a estar prohibido durante algunos periodos de tiempo, ya que muchas personas preferían reunirse a tomar una taza de café antes de acudir a los rezos habituales.

La expansión del café fuera de los países árabes y de Turquía comenzó en el siglo XVII y sus impulsores fueron los mercaderes venecianos, reconocidos viajeros y comerciantes expertos en el comercio de "allende los mares".

Cafe Fortaleza
Café Fortaleza

En los siglos XV y XVI su consumo alcanzó gran escala, debido a sus particulares propiedades. El consumo del café, se cree que entró en Europa, a través de Venecia en 1585, entonces una próspera ciudad comercial con el exótico Oriente.

Y fue hacia el siglo XVII cuando franceses y holandeses lo iniciaron en sus colonias. Estos últimos, llevaron plantas a Ceilán, donde iniciaron el cultivo del cafeto hacia 1658, para posteriormente extenderlo en sus posesiones en la actual  Indonesia.

Por su parte, fueron franceses –gracias a los esfuerzos del botánico De Clieu- los que en 1723 llevaron a América el cultivo del café, concretamente a Martinica y Guadalupe. De donde pasaron al resto de las Antillas y al continente. América es por su orografía y climatología, donde la semilla del café encontró el lugar más idóneo para su cultivo. Así, el café pasó pronto a ser el producto básico de un gran número de países de Centro y Sudamérica.